22/05/2022
Espectaculos

Crítica del disco «Johnny Ventura y su Combo Show» (1977), de Johnny Ventura

En su caprichosa aventura como empresario discográfico, Johnny Ventura produce el tercer álbum bajo la sombrilla de su sello Hoy, al que le estampó como título el nombre de la orquesta, poco después de grabarle un l.p. a Rolando Laserie con el acompañamiento del Combo Show, sinergia que posibilitaba el nuevo rol como emprendedor de El Caballo.

La publicación de Johnny Ventura y su Combo Show (Hoy Récords – 003) cerró el ciclo de Luisito Martí y Anthony Ríos en la orquesta, quienes deciden poner en marcha su propio proyecto, El Sonido Original, con el que lograron mantenerse en escena durante poco más de un lustro, publicaron cuatro elepés y cosecharon un considerable puñado de éxitos discográficos.

RELACIONADO: Crítica al disco «El que venga atrás que arree» (1976), de Johnny Ventura

Corría a todo galope el 1977, y Johnny se las apañó para concebir esta decena de canciones que incluye piezas de estilos diversos, colaboraciones que funcionaron sumamente bien y resultaron para satisfacción de muchos. La repartición interpretativa reserva la mayoría de los temas para Johnny, otros dos que canta un Anthony Ríos consumado y, como siempre, el merengue más jocoso y divertido va a cuenta de Luisito Martí.

Composición precisamente de Anthony y Luisito es El chisme, que se coló entre los temas más populares, con el Combo Show en pleno que hizo los arreglos y Johnny sintonizando con el ingenio humorístico de Martí. La producción abre con un clásico del célebre músico y compositor Negrito Chapuseaux, El disco rayao, que antes grabó la Billo’s Caracas Boys en el 1958, una versión mucho más lenta y diferente que la realizada por Ventura.

Apreciables son las dos interpretaciones de Anthony Ríos. Y no es para menos: estupendo el arreglo de Bienvenido Bustamante en el bolero El amor se va, el amor regresa, composición de M. Korman y Armando Manzanero; y la adaptación de Only You (Solo tú), que popularizaron The Platters en los años 50. Ese mismo sendero camina Johnny con su versión del bolero mambo Aunque me llores (La voy a castigar), que grabó Julita Ross, y a la cual hace justicia en su magnífica interpretación.

RELACIONADO: Crítica al disco «Solo para bailadores» (1976), de Johnny Ventura

Además de Bustamante, colabora en los arreglos de Teléfono a larga distancia, un hustle instrumental un joven pianista prácticamente desconocido en la época: Michel Camilo. Esta canción se grabó en Estados Unidos, con Camilo haciendo sus aportes contemporáneos en un campo que no le era desconocido.

Del cubano Miguel Matamoros, con arreglos de Héctor de León, Johnny Ventura vuelve a las tierras del guaguancó con Fiel enamorado,  y se pasa nuevamente al merengue con Perdone usted, en el que se siente ya la orquestación que caracterizará al Combo Show a lo largo de las décadas siguientes. Aquí se destaca el buen trabajo del músico Malicio Pérez.

Al maestro Papa Molina, colaborador habitual del Combo Show en estos años, corresponden los créditos del merengue El botecito y cierra la selección de este elepé Falsedad, composición que se acredita al propio Ventura y a Máximo Polanco Estrella. Más no se puede pedir, cuando Anthony Ríos y Luisito Martí inesperadamente se despedían del Combo Show, dejando a sus espaldas no solo un disco primoroso, sino toda una época en la que contribuyeron a forjar la admirable carrera de El Caballo.

Artículo escrito por Maximo Jimenez

Periodista, crítico de cine. Ex presidente de la Asociación de Cronistas de Arte (2011-2013), autor del libro «La gran Aventura de la bachata urbana» (2018).

Comentarios