07/08/2020
Espectaculos

Marc Anthony (todavía) vale la pena




Punta Cana, La Altagracia. En «No me conoces», la tercera de las doce canciones que interpretó Marc Anthony la noche del domingo en su concierto en el Hard Rock Hotel de esta ciudad, motivó un prolongado solo de violín que matizó esta pieza cargada de sentimientos. Algunos recordarán que esta canción es del compositor dominicano Fernando Arias.

El astro boricua se reencontró con un público menos entusiasta –mucho menos que las vibrantes multitudes que lo reciben con gran algarabía ya sea en el Estadio Olímpico donde ha salido triunfante o en el Estadio Quisqueya– pero salió a las 9:35 p.m. vestido de un negro impecable decidido a hacer lo suyo, pero esta vez un poco más pausado, taimado.

Solo así se justifica otro solo de sus percusionistas y su insistente solicitud al público de que se levantara de sus asientos para él poder sentirse correspondido. Marc Anthony estuvo más conversador que nunca, y entre canciones también hizo pausas inusuales que afectaron el ritmo cabalgante que caracterizan sus electrizantes actuaciones.

El repertorio del concierto, producido por PAV Events del empresario Pablo Pou y patrocinado por Ron Brugal, no pudo ser mejor para los que le prefieren escuchar consumirse en su salsa: abrió con el clásico «Valió la pena» y a partir de ahí solo su versión en balada de «Y cómo es él» interrumpió ese patrón. Mientras cantaba el éxito de José Luis Perales, Marc Anthony hizo gala de su envidiable voz, y antes de arrancar trató de hacer un comentario, evidenciando cierto despecho, que no pudo terminar: «A mí como hombre se me hace difícil interpretar esta canción…».

De su exitoso álbum Contra la corriente (1997), además de «No me conoces», el astro boricua también evocó «Y hubo alguien», y rememoró el que fuera su primer gran éxito discográfico, ese «Vivir lo nuestro» que inmortalizó a dúo con La India y pudo abrir puertas en mercados donde todavía no le conocían en ese entonces.

La sensación de brevedad volvía a experimentarse en un concierto del carismático intérprete, una hora y media es poco tiempo para aquellos que siempre desean un poco más de tantos éxitos que éste ha popularizado.

Tuvo el gesto de –indirectamente– recordar a Héctor Lavoe con el clásico «Mi gente» y antes de irse para volver, cantó «Qué precio tiene el cielo» y «Te conozco bien». Dejó al público pidiendo otro y en breve regresó al escenario para cerrar con dos salsas inevitables.

Primero, naturalmente, cantó «Tu amor me hace bien» y luego ese hit que volvió a afianzar su carrera: «Vivir la vida». 1:30 minutos en escena, después de varios años de ausencia por estos predios, aunque ya se compró una casa en el país, y con un ritmo intermitente durante todo el concierto, ver a Marc Anthony en directo (todavía) vale la pena. Y mucho.

P.D. Prince Royce tuvo a su cargo la apertura del concierto.

Artículo escrito por Máximo Jiménez

Periodista, crítico de cine. Ex presidente de la Asociación de Cronistas de Arte (2011-2013), autor del libro «La gran Aventura de la bachata urbana» (2018).

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