Política

Elías Wessin Chávez: «Los partidos están obligados a reinventarse»

El Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC), fundado hace medio siglo por Elías Wessin y Wessin, padre de su actual presidente, Elías Wessin Chávez, trata de encontrar el camino que lo guíe hacia la reinvención, en un momento en que los partidos de minoría –cuyo liderazgo se ha involucrado en los movimientos de presión que están participando en la denominada «marcha verde»– tratan de marcar distancia de las organizaciones que han dominado el sistema en los últimos 50 años.

En las elecciones de mayo del 2016, el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC), con 50 años de historia, marcó distancia de su aliado en los últimos procesos electorales el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), para tomar un nuevo aire en el camino y volver a sintonizar con las bases de su militancia, mientras Elías Wessin Chávez se sumergía en la campaña de su candidatura presidencial de manera independiente.

Con el Presidente de la República Danilo Medina buscando la reelección por el PLD, y unos niveles de popularidad literalmente invencible para cualquier otro candidato de la oposición, Wessin Chávez arrancó en noviembre del 2015 el recorrido electoral que le dejó con un total de 146,692 votos sumando los tres niveles –el congresual, municipal y presidencial–, ganando una diputada nacional, dos síndicos de distritos municipales y dos regidores.

Participar en las elecciones con candidaturas propias supuso cargar con el peso pesado de financiar una campaña que deja sin aire a los partidos de minoría. Pero al mismo tiempo, según el presidente del PQDC, deja la satisfacción de poner en marcha un proceso de renovación teniendo en el horizonte las elecciones del 2020. Falta pooco más de tres años para la cita, y la dirigencia de la organización, mientras se involucra en tareas propias de la campaña muerta, no es indiferente ante los retos que tiene el país frente a la discusión del proyecto de Ley de Partidos, la Reforma Electoral y los efectos inesperados que ha provocado la «marcha verde» que parió a sus propios «indignados».

Al fondo en el centro, Elías Wessin Chávez mientras es cuestionado por los periodistas en el encuentro de EnTertulia celebrado en Millo By Rafa Rosario.

Elías Wessin tiene bien claro que los partidos políticos están obligados a reinventarse para poder conectar con los segmentos de la población «indignados» por la desigualdad social, la inseguridad, el flagelo de la delincuencia y los niveles de corrupción en la administración pública, aspectos que han unificado a un sector importante de la ciudadanía que apoya los movimientos de protestas registrados recientemente varias ciudades del país.

El presidente del PQDC ve en el sistema político una desconexión entre estas organizaciones –principalmente de su liderazgo– con la clase media, que cuenta con personalidades aptas para involucrarse en los procesos electorales pero no lo hacen debido a su descontento social. Sostiene que los partidos están en un «trance de debilitamiento institucional» y hay lo que llamó como una «fragmentación volátil» de los electores.

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«Tenemos una gran cantidad de profesionales capacitados interesados en formar parte del sector político, pero no quieren hacerlo con ninguno de los 26 partidos reconocidos por la Junta Central Electoral (JCE)», aseguró Wessin Chávez. «Necesitamos una Ley de Partidos que erradique el clientelismo, tenemos que ser serios en ese sentido. Nosotros tenemos que adoptar aquí el voto obligatorio, como se hace en Perú y otros países donde el ciudadano tiene que votar obligatoriamente porque sino no pueden trabajar en el tren gubernamental o no se pueden acogerse a los beneficios de las políticas sociales públicas».

Wessin Chávez, que analizó “La crisis de los partidos políticos” en el marco de #EnTertulia, celebrada la noche del martes 4 de abril en el Restaurante Millo By Rafa Rosario, consideró que la Junta Central Electoral y las organizaciones deben motivar que los partidos minoritarios o emergentes, participen en los procesos electorales con candidaturas propias que no estén aliadas a los de mayor arrastre, como sucedió en las elecciones de mayo del 2016, cuando el PQDC y otros que entran en esa categoría inscribieron sus candidatos independientes.

Desde la izquierda, Héctor Marte, ex diputado por el Partido Reformista Social Cristiano, Elías Wessin y Héctor Marte Pérez, jefe de redacción del periódico El Caribe.

«Pero la JCE hace todo lo contrario», se quejó Elías Wessin. «El PQDC antes de las elecciones de mayo pasado, ocupaba la casilla número siete, y ahora con una votación mayor, nos ubicaron en el puesto número 11. Eso no puede ser. Porque la Junta tiene un método arbitrario de sumar todos los niveles electorales y los divide entre tres y así calcula las posiciones que asigna a los partidos. Eso hace que las organizaciones emergentes se desmotiven, en vez de premiar ese esfuerzo, esa lucha carnal de David contra Goliá, lo que hacen es contribuye a un estancamiento por fuerza de gravedad».

Reconectar con la juventud. El presidente del PQDC cree que la confianza que han tenido los partidos entre sí ha provocado un descuido de lo que son las culturas sociales y los cambios generados por la globalización a partir del desarrollo de nuevas tecnologías. «Estos nuevos medios de comunicación, surgidos con el auge del internet y la proliferación de las redes sociales que han democratizado el sistema de comunicación, que está en poder de los jóvenes, jóvenes que posiblemente les interese muy poco lo que estamos hablando aquí, porque tienen otras expectativas. Esa desconexión tenemos que ver cómo reinventamos los partidos y reconectamos con esos segmentos importantes como el de las mujeres y los jóvenes», indicó Wessin Chávez.

Es por eso que el dirigente político lamentó que su padre Elías Wessin y Wessin nunca ganara la Presidencia de la República mientras estuvo al frente del PQDC, «porque él tenía ideas concretas y tenía la experiencia para enderezar muchas cosas, y para trabajar y hacer de nuestra República Dominicana una potencia productiva e industrial, ayudar a la juventud, a esa juventud que sale de la universidad y no encuentra trabajo, tenía un plan concebido para eso. En la frontera, por ejemplo, tenía el plan de hacer una franja económica conjuntamente con Haití, básicamente desarrollar allí un gran complejo industrial de zona franca parecido al que tiene Israel con Palestina».

José Valentín, Julio Jiménez, Elías Wessin y Elio Valdez.

Una ley justa y equilibrada. La Ley de Partidos y la Reforma Electoral debe surgir de un proceso democrático en el que participen todos los sectores que inciden en la vida nacional. Con el PLD teniendo control de ambas cámaras del Congreso y el presidente de la República, los partidos emergentes temen que sea aprobado un proyecto que perjudique o provoque su desaparición. «Debemos ponernos a todo con las demandas del pueblo, institucionalizar esas quejas de la gente y eso se logra votando una ley que le dé participación y trate con más igualdad a las organizaciones políticas», advirtió el presidente del PQDC.

Ese temor provocado por el dominio que tiene en sus manos el Partido de la Liberación mantiene unificado en torno al tema de esta ley al Bloque Opositor, integrado por siete organizaciones encabezadas por el Revolucionario Moderno (PRM), que sigue presionando para lograr un consenso del proyecto. «Hay varios aspectos sensitivos que afectan a partidos como el nuestro», se quejó el político. «Necesitamos una ley que controle los aspectos institucionales, que motiven la independencia en los procesos electorales, que favorezcan la democracia interna para que surjan nuevos liderazgos».

El advenimiento de un «outsider». ¿Podría surgir un outsider, producto de la «marcha verde» que entusiasme el electorado y ponga en peligro las propuestas de los partidos tradicionales? La idea no suena descabellada para algunos politólogos que vislumbran que en el futuro pueda levantarse un candidato creíble, fuera de las organizaciones que predominan en el tablero político actual.

Sin embargo, Elías Wessin Chávez tiene sus reservas sobre este punto: «Una ventaja de casi todos los partidos es que cuentan con estructuras a nivel nacional, y eso es muy importante porque en un movimiento de presión, de reclamo, no está constituido sobre esa base. Algunos politólogos ven en estos movimientos una aventura porque no saben si van a resultar y en República Dominicana todavía no vislumbramos que surjan líderes como Pablo Iglesias, en España».

El presidente del PQDC entiende que «debemos evitar que surjan liderazgos fuera de las estructuras de partidos» porque cree en el sistema, mejorando aspectos que pueden favorecer con una ley democrática y que permita la participación de candidaturas independientes con el apoyo de las organizaciones reconocidas.

Artículo escrito por Máximo Jiménez

Periodista, crítico de cine. Ex presidente de la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte), coordinador de la tertulia "Música entre libros" de la Biblioteca Juan Bosch (Funglode).