30/06/2022
Opinión

Los Papas en Cuba




2015, el Papa Francisco realiza una larga visita a la Cuba comunista de los Castro.

Esta será la tercera visita que realiza un Papa católico a Cuba, las dos primeras siendo Presidente Fidel Castro y la última, la de Francisco siendo Raúl Castro el Jefe del Estado.

Hay que recordar que cuando Fidel Castro y sus tropas de barbudos bajó de Sierra Maestra luego de la huida del dictador Fulgencio Bastita llevaba un crucifijo católico enganchado en su cuello.

Castro fue criado en un ambiente católico por sus padres emigrantes españoles de buena posición económica.

Además Fidel no pudo eliminar el credo católico aunque sí aisló grandemente a la Iglesia.

La sola suspensión de las celebraciones navideñas bajo la creencia comunista de los Castro fue un duro golpe para una tradición que envuelve no sólo a los cubanos sino también a todos los latinoamericanos.

Pocos países quedan bajo el manto gubernamental comunista, solo Corea del Norte, República Popular China y alguna nación perdida en el espacio llevan a práctica la ideología comunista encerrando a sus pueblos en las más abyectas ignorancias ideológicas.

Por eso no es casual que Cuba haya sido visitada por tres Papas católicos en los últimos años, esto tiene que ver con una ruta que inició Juan Pablo Segundo, visitando Cuba en el año 1998 y que ahora prosigue Francisco en su búsqueda de incidir en algún cambio político que se produzca en el país de los Castro.

Benedicto XVI fue otro ilustre visitante papal a Cuba, visita realizada en el 2012 en un peregrinar cargado de discursos simbólicos que en nada han ablandado las creencias marxistas de Fidel y de Raúl Castro Ruz.

El tiempo y ahora la influencia del comercio y la diplomacia de los Estados Unidos se encargarán de decir cuándo habrá cambios políticos y económicos en Cuba.

Tal parece que el Partido Comunista tiene pleno control de los movimientos humanos en ese país amparado en el poderoso ejército y las instituciones represivas que gobiernan la Cuba de Fidel.

Raúl Castro, evidentemente, no podrá hacer todo lo que quiera en casos de aperturas mientras su hermano todopoderoso esté vivo.

Mientras tanto los cubanos podrán disfrutar de un espejismo que se trasluce por la visita de tres Papas y unas relaciones con Estados Unidos que podrían mejorar con el tiempo.

Artículo escrito por Marino Ramírez

Marino Ramírez es periodista, participa como comentarista político en varios programas de televisión.

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