30/09/2022
Opinión

La familia: composición y cohesión interna en República Dominicana




En la actualidad, el término familia se utiliza para identificar o definir el nivel de unidad que reina a lo interior de un universo de personas, en cuyo accionar existe un objetivo común. Así se habla de “la familia médica”, identifica a todos los médicos, “la familia profesoral”, a los profesores “la familia peledeista”, a los militantes del PLD, “familia perremeista” a los militantes del PRM; “la familia cristiana”, a todos los cristianos del mundo.

Igualmente se actúa utilizando a las categorías fundamentales que definen a los miembros de la familia, cuando se quiere dar muestra de un gran afecto entre individuos, que no están vinculados por lazos de consanguinidad; con las expresiones: “Como a un hijo(a)”, “como a un hermano(a)”, “como a un padre o una madre”. Se habla además del “Santo Padre”, para referirse al papá, “padre”, refiriéndose al sacerdote, «Madre Teresa de Calcuta”,»Padre de la patria”, refiriéndose a próceres libertadores etc…

La familia identifica al conjunto que contiene los elementos, a los que bajo ninguna circunstancia les debemos fallar, aun y cuando nuestras vidas se vean comprometidas.

Los términos semejantes, que contienen una carga afectiva y de entrega son: camarada, Dobri y Elena Dzhurov, en Bulgaria; “compañero”, el Che Guevara, en Cuba; el Congo y Bolivia.  Finalmente, “amigo”, representado por el más grande líder conocido por el mundo; Cristo, armado de amor en un mundo esclavo. “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13).

Solo que estas expresiones no deben ser solo verbales, como es común en el mundo que vivimos hoy; deben ser de hecho. De no ser así, se ofende los términos y nuestras expresiones se reducen a solo un ejercicio de glándulas salivares.

Desde el punto de vista de su constitución, la familia modelo, es aquella formada por padres madres e hijos, la llamada familia nuclear. En ella los roles, son más fácilmente identificables y controlables.

La familia extensa es aquella en que además de madre, padre e hijos confluyen, abuelos, tíos y primos. Este tipo de familia es la más frecuente, en las comunidades urbanas y rurales, donde predomina la pobreza y pobreza extrema.

Este tipo de familia crece y se hace más compleja, a partir de seis líneas de alimentación:

Primero, están los matrimonios donde la pareja va a vivir, en casa de los padres de uno de los miembros.

Segundo, la ruptura de matrimonios o viudez, donde los miembros de la familia, disuelta vuelven a la casa materna, con o sin hijos.

Tercero, cuando los padres se ven obligados o inducidos, a vivir en casa de uno de sus hijos.

Cuarto, niños en orfandad que van a vivir en casa de uno de los familiares de sus padres fallecidos.

Quinto, jóvenes que son embarazadas, mientras viven en casa de sus padres, generalmente adolescentes, a las que los padres deciden no permitirle salir del hogar materno, por considerar que no tiene formas de sobrevivencia fuera de este.

Sexto, las corrientes migratorias campo-ciudad, que sobre pueblan los cinturones de miseria de las grandes ciudades, donde el inmigrante se aloja en casa de un familiar.

En la familias extensa que es la más frecuente en nuestros barrios, los roles son confusos y difíciles de identificar, existe además el delicado problemas del hacinamiento, lo que supone una crisis permanente que afectará a todos sus miembros, fundamentalmente a los niños y jóvenes.

Familias monoparentales, es aquella familia en que los hijos viven con solo uno de sus progenitores, padre o madre. Es típica de los grupos técnicos y profesionales, en que la dependencia económica no presiona el sostenimiento de la relación, ni el regreso al hogar materno.

En las familias monoparentales, el progenitor responsable posee las condiciones económicas para sustentar el hogar, por su propia cuenta.

El rol de padre y madre recaerá sobre una misma persona, de manera permanente o hasta que un nuevo miembro se articule a ella.

La familia compuesta es el resultado que se obtiene, cuando a una familia monoparental se integra un nuevo miembro, en calidad de esposo o esposa, asumiendo este el rol del miembro de la familia faltante.

También se puede producir, desde una familia extensa, cuando la madre o padre, al seleccionar una nueva pareja, la cual no tiene hijos, abandona la casa materna con los suyos, formando así su nueva familia.

Finalmente, nos encontramos con la familia ensamblada, que es la familia resultante de la unión de dos personas, que provienen de una experiencia matrimonial anterior, ambos con hijos. Esto supone la integración sociocultural de un grupo de personas, presentes y ausentes, cuyas influencias habrán de sentirse en la nueva estructura familiar.

Salvo el caso de las familias nucleares, las demás estructuras familiares, requieren de un monitoreo e intervención permanente, por parte de instituciones especializadas, siendo urgente el caso de las familias extensas.

De no ser así, estaríamos reproduciendo las condiciones que propician el desorden familiar y sus consecuencias sociales, para la República Dominicana.

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