27/01/2021
Opinión

Salvajadas




Me llama la atención el énfasis y la fascinación con la que politicastros y opinólogos tratan de construir un discurso, basados en la propaganda aviesa y repetitiva, sobre el manido tema del capitalismo salvaje, no sin obviar la intención de personalizarlo desde su lenguaje coprológico.

Nadie en su sano juicio puede negar que la exclusión social, la sustitución de roles fundamentales del Estado, la concentración de la riqueza y, en nuestro caso, la instrumentalización de las migraciones ilegales para crear fortunas, son expresiones de un salvajismo capitalista.

El fenómeno pervive entre nosotros como sociedad y tendrá vigencia mientras carezcamos, como dice Hernán Bonilla, legislador y economista Uruguayo, de sólidas instituciones identificadas con un Estado de Derecho garantista.

En un ensayo que desmitifica la forma “merenguera y ligera” con la que algunos pretenden levantar la bandera contra el capitalismo salvaje, aunque hipócritamente lo utilizan como madre nutricia para lograr metas políticas, Bonilla deja claro que el gran desafío es que el Estado juegue su papel de regulador. Yo diría que, para esto, la pulcritud en el ejercicio político es fundamental.

¿Pudiera existir mayor salvajada que un sistema de partidos desrregulado que se resiste a identificar el financiamiento privado recibido? ¿No es un garrotazo a la sociedad impulsar candidaturas sobre la base de dinero dudoso para después saldar la deuda desde el poder desviando fondos públicos? ¿Queremos mayor salvajada que destruir una empresa estatal, secarla al máximo y yugular su liquidez para armar una fábrica de diputados?

Con razón Bonilla nos comenta en su brillante ensayo: “Sería mucho más productivo buscar los medios de mejorar el funcionamiento de la democracia y la economía de mercado, fortaleciendo las instituciones, la separación de poderes y la igualdad de oportunidades. Ese es el desafío que merece nuestro mejor esfuerzo”.

Estoy de acuerdo con el autor en que, fuera de ese foco, la vocinglería contra el capitalismo salvaje suele ser una pose facilonga, ramplona, populista y deshonesta. No más palabras.

Artículo escrito por Víctor Bautista

Máster en Dirección de Comunicación OBS/Universidad de Barcelona. Proyect manager del plan de comunicación de crisis de la Asociación de Bancos de la RD a raíz de la caída de tres bancos en 2003. Director de comunicación de la ABA. Editor económico, jefe de redacción, director de medios impresos, de TV e internet. Diplomado en economía por Empírica y Universidad Católica Santo Domingo. Productor del segmento Contante & Sonante (economía y finanzas) en el programa Cuentas Claras.

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