05/10/2022
Política

Roberto Rosario critica liderazgo de partidos políticos




El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), criticó que en los partidos políticos de la República Dominicana el excesivo egoísmo individual y colectivo, donde Individuos y minorías sacrifican el futuro de sus organizaciones por considerarse más importantes que ellas, y partidos que ignoran demandas de democracia, y utilizan cuotas de Poder para obstaculizar proyectos considerados peligrosos para sus intereses, aunque estos proyectos sean demandas inherentes al nivel de madurez alcanzado por la democracia.

Roberto Rosario Márquez afirmó que esa situación es muy lamentable si se toma en cuenta que en los países donde impera la democracia representativa, los partidos políticos son quienes dirigen los poderes ejecutivos y legislativos y son determinantes en la selección de quienes dirigen el Poder Judicial.

Manifestó que por esa razón, los partidos políticos y sus dirigentes tienen la gran responsabilidad en el tránsito de un país y una sociedad hacia estadios más elevados, en todos los órdenes, o en el retroceso.

Al hablar en la graduación de Post Grado en la Universidad Católica Santo Domingo, el Presidente de la Junta Central Electoral resaltó que lo ideal sería que las sociedades, para elegir a sus gobernantes, se inspiraran en las condiciones exigidas en la antigua Grecia, donde había que prepararse para dirigir al Estado y muy especialmente en el aspecto del servicio a los gobernados. “Esto obligaría a los dirigentes de los partidos a identificarse con la formación de sus miembros. Lamentablemente, estamos muy lejos de lo ideal”, anotó el doctor Rosario Márquez.

Recordó que en las décadas pasadas recientes, los partidos políticos se preocupaban por capacitar a sus militantes y dirigentes, donde las militancias partidarias manejaban conceptos como sociedad, socialdemocracia, socialcristianismo, liberación nacional, marxismo-leninismo, imperialismo y democracia en sus diferentes acepciones. Además, continuó diciendo, “Las agrupaciones políticas hacían esfuerzos para que sus miembros conocieran las categorías principales de la filosofía, la economía, la sociología y la historia, desde un punto de vista más amplio y crítico que las clases en los centros educativos”.

El presidente de la Junta Central Electoral afirma que “Hoy, lamentable y dolorosamente, esa mística parece haberse perdido, y estamos a tiempo para rescatarla. Hablamos por lo que se ve en la práctica de la militancia partidaria, por la forma en que dirimen las contradicciones y hasta por el poco tacto con el cual suelen realizar proselitismo”.

Sostiene que los dirigentes partidarios deben revisar y autocríticar su actitud frente a la formación de sus miembros, porque si ellos no lo hacen, corresponde entonces a la base de los partidos tomar sus propias iniciativas, para crear conciencia sobre las transformaciones aceleradas de la sociedad del conocimiento y de la tecnología, que entre otras características, conduce hacia la globalización y la polarización cultural, vinculando a las sociedades actuales , de una u otra manera, a las luchas milenarias expuestas en las páginas bíblicas.

Afirma que muestra mucho interés en que los partidos políticos capaciten a sus militantes y dirigentes porque en nuestro sistema democrático, esas agrupaciones son las conexiones básicas con la sociedad, y constituyen los instrumentos a través de los cuales los ciudadanos acceden a los principales puestos o cargos públicos, donde se diseñan, se formulan y aplican políticas que impactan en toda la población.

Agrega que por esa razón no se debe dejarlos a su suerte, sino más bien, exigirles correspondencia con el principio Juan Pablo Duarte, uno de los padres fundadores de la República, que concibió la política como “la ciencia más pura y la más digna de ocupar las inteligencias nobles, después de la filosofía”, y con el mandato constitucional, en su artículo 216, que establece como uno de sus fines esenciales: “Servir al interés nacional, al bienestar colectivo y al desarrollo integral de la sociedad dominicana”.

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