Opinión

El sentimiento de la reelección




VÍA CONTRARIA

En función del grado de aceptación sin precedentes del gobernante Danilo Medina, y partiendo del desgaste, la ausencia de oferta creíble y consistente en la oposición, entiendo el deseo de muchos ciudadanos de que esta administración se prolongue cuatro años más.

Sin embargo, separo como el trigo de la paja ese sentimiento ciudadano de la aspiración de ciertos funcionarios, que buscan reelegirse así mismos para prolongar su confort y, probablemente, sus negocios personales basados en la acumulación patrimonial.

No nos engañemos. En una cultura política clientelista la frondosa sombra de la popularidad de un presidente sirve a múltiples objetivos, incluyendo la posibilidad de distraer fondos públicos, prevaricar o armar transacciones sucias sin atención pública.

Las proclamas reeleccionistas de funcionarios públicos siempre me despiertan sospecha, que se acrecienta en la medida en que el emisor de los mensajes está montado sobre porciones generosas del presupuesto nacional.

Pero en esta coyuntura, cuando la gente del pueblo se expresa espontáneamente sobre la reelección –taxitavamente prohibida por la Constitución- veo una amplia expresión de simpatía y gratitud a un presidente cercano, solidario, humano y empeñado en romper las cadenas de la pobreza.

Si los ciudadanos tuvieran la certidumbre de que un cambio de gobierno en 2016 respetaría el principio de continuidad del Estado, para consolidar o mejorar lo que ha estado haciendo el presidente a favor de los más pobres, la reelección no sería un tema relevante.

La demanda de continuismo sintentizada en un hombre retrata, de alguna manera, la desconfianza en el Estado, la orfandad institucional y la inexistencia de un proyecto de nación con líneas invariables sin importar el color del partido que gobierne.

Lo afirmo. Danilo Medina sabe que políticamente no le conviene entrar en la confección de trajes constitucionales a su medida para reelegirse. Y si aplaza fijar su posición definitiva sobre el tema es porque no quiere generar decepción en la gente sencilla que se cree cubierta por un manto de esperanza.

Algunos –que no reconocen realizaciones de fondo a la administración de Medina- dirán que no es tiempo de que estalle la burbuja.

 

Artículo escrito por Víctor Bautista

Máster en Dirección de Comunicación OBS/Universidad de Barcelona. Proyect manager del plan de comunicación de crisis de la Asociación de Bancos de la RD a raíz de la caída de tres bancos en 2003. Director de comunicación de la ABA. Editor económico, jefe de redacción, director de medios impresos, de TV e internet. Diplomado en economía por Empírica y Universidad Católica Santo Domingo. Productor del segmento Contante & Sonante (economía y finanzas) en el programa Cuentas Claras.

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