09/12/2019
Nacionales

ONAPI motiva a inventores del país presentar sus ideas




A pesar de que en el país no se han generado más de 10 patentes desde que se creó la Ley 20-00 sobre Propiedad Industrial, los inventores dominicanos cuentan con una plataforma eficaz para registrar sus ideas y generar beneficios.

“Tener una patente es la verdadera diferencia entre tener un producto y un excelente producto que rinde beneficios económicos a su inventor. Lo que no se registra en la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial -Onapi-, cualquiera lo copia, lo vende, saca dinero y se beneficia de su idea”, dijo la directora de la institución, Sandy Lockward.

Durante el conversatorio “Patentar es rentable”, Lockward exhortó a unos 50 inventores presentes a registrar su talento.

“Tenemos una debilidad en el número de patentes. Del 2000 para acá no llegamos ni siquiera a 10 patentes de inventores dominicanos. Ustedes me preguntarán ¿es que los dominicanos no tenemos inventiva? Pues sí tenemos inventiva y por eso estamos aquí, para que ni media buena idea se pierda”, dijo la directora de Onapi.

“Todos deben entender que proponer soluciones a problemas, es decir, la invención, es un talento y los dominicanos lo tienen. Es cuestión de registrarlos”, subrayó Lockward.

La cantidad de patentes realizadas por dominicanos es una tímida cifra que, de acuerdo a la encargada del Centro de Apoyo a la Tecnología e Innovación -CATI- responde, sobre todo, a la falta de información. “En nuestra cultura hay mucho desconocimiento y no todo el mundo sabe patentar su invento”, destaca Narcis Tejada. Ella calcula que mensualmente acuden al CATI, que es la puerta de entrada de los inventores para formalizar su creación, alrededor de 20 personas.

Otro fallo, según Lockward, es que hace falta cultivar la costumbre de llenar requisitos, “porque este es un sistema de requisitos. Si te mandan una carta y tienes que responderla en tantos días y no lo haces pierdes el derecho”, comenta la directora del organismo encargado de seguir estos procedimientos.

Lockward explicó que lo primero que debe hacer una persona que quiere registrar su idea es acercarse al CATI, desde donde se determinará si este invento no existe en otra parte del mundo. Si no es así, deberá luego acudir a Onapi a llenar un formulario y demás documentos.

El proceso completo para adquirir una patente cuesta de 25 a 30 mil pesos, según cálculos de Tejada.
Como parte de esta estrategia, a la actividad fue invitado Donato Padilla, el creador de un baño a vapor que ahorra 40% de energía y 60% de agua y cuyo invento está protegido en España, Alemania, México, Estados Unidos, Canadá, Japón, China. Al contar su historia, este señor procedente de un campo de Moca y graduado de mercadotecnia a los 52 años, exhortó a los asistentes a inventar y pensar que “soñar sí es posible”.

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