Nacionales

Las carillas dentales

La estética es una de las demandas más frecuentes en la práctica odontológica. Esta demanda proviene del deseo del paciente de aceptación en nuestra sociedad, la cual se relaciona fundamentalmente con la juventud y el éxito. La utilización de carillas dentales es una de las alternativas de tratamiento para conseguir este resultado. Por esto, en la actualidad se han convertido en una práctica de trabajo habitual en las consultas dentales.

Una carilla consiste en una lámina que se coloca en la superficie externa de los dientes para corregir problemas estéticos, anatómicos y funcionales. Los materiales estéticos utilizados para la elaboración de las carillas dentales son: cerámica, resina compuesta o cerómero. Pueden ser realizadas por dos métodos:

  1. Métodos directos: las resinas compuestas de última generación son las indicadas para realizar esta técnica, la cual se ejecuta directamente sobre la boca del paciente. Estos nuevos materiales, además de brindarnos excelentes propiedades mecánicas, nos brindan un amplio abanico de posibilidades en cuanto al manejo estético, puesto que además de tener diversidad de colores podemos seleccionar colores translúcidos para esmalte, semitranslúcidos como cuerpo, opacos para la dentina combinándolos además con efectos y caracterizadores que nos permiten lograr restauraciones de un aspecto estético natural e inaparente.
Una de las carillas de uso estético.

Una de las carillas de uso estético.

Es importante mencionar que como contraindicación esta técnica exige por parte del operador un elevado grado de habilidad y entrenamiento en el manejo de los protocolos clínicos así como también en la manipulación de las resinas compuestas.

  1. Método indirecto: en este método la restauración se confecciona a partir de un modelo de trabajo que reproduce con exactitud la situación clínica. Son elaboradas en el laboratorio dental y cementadas en el consultorio dental. El frente estético se puede obtener en resina compuesta de laboratorio o bien en cerámica dental.

Para tener éxito en este tipo de tratamiento es importante un diagnóstico completo intra y extraoral tomando en cuenta todos los parámetros utilizados habitualmente en tratamientos protésicos. Es importante conocer las indicaciones y las contraindicaciones de las carillas, estas son:

Indicaciones estéticas. Cambios de coloración dentaria: las discromías y tinciones intrínsecas (tetraciclinas, fluorosis, dientes desvitalizados, tinción por amalgama, envejecimiento natural, etc.) pueden ser modificadas por medio de carillas de porcelana. Cuanto más intensa sea la coloración patológica más profundo será necesario tallar el diente, para poder enmascarar el color.

Cambios de posición dentaria. Dentro de unos límites se pueden recolocar dientes con rotaciones por medio de carillas de porcelana que los coloquen en una posición más ideal.

Carillas de porcelana.

Carillas de porcelana.

Cambios en la textura superficial dentaria. En ocasiones, el esmalte presenta una rugosidad excesiva, u oquedades que retienen placa con la consiguiente facilidad de tinción. La colocación de carillas de porcelana que restauren una anatomía lisa superficial conlleva la corrección anatómica y la no retención de placa bacteriana, solucionando así el problema.

Cierre de diastemas. El ensanchamiento del diente por medio de carillas permitirá el cierre de pequeños espacios interdentarios de un modo conservador.

Indicaciones anatómicas. La indicación de carillas para solucionar anomalías de forma, tamaño o volumen dentario, tanto congénitos como adquirido debe tomarse con cierta reserva. No obstante, cualquiera de ellos, siempre y cuando sean de pequeña intensidad/severidad podría ser restaurada con carillas sin perjuicio de otro tipo de tratamientos como coronas de recubrimiento total, en principio más adecuadas.

Así podrían solucionarse tanto anomalías congénitas (hipoplasias del esmalte, microdoncias y dientes conoideos, etc.) como adquiridas (fracturas, atriciones, abrasiones, etc.) e incluso las ocasionadas por trastornos alimentarios (bulimias, etc.) con el fin de reponer la estructura dentaria perdida por la erosión ocasionada por los vómitos y regurgitaciones repetitivas de estos pacientes.

Indicaciones funcionales. Al igual que en las indicaciones anatómicas y con las mismas limitaciones, las carillas de porcelana pueden solucionar alteraciones funcionales tales como restauración de las guías anterior y canina colocándolas sobre la cara palatina de los dientes anterosuperiores, más que a expensas de la cara vestibular de los inferiores.

Otra posible indicación de las carillas de porcelana es la restauración de problemas derivados de la porcelana de una corona metal-cerámica, bien por fractura de la porcelana, por necesidad de modificar su color, modificar su morfología u otras. Debido a que las carillas de porcelana pueden unirse a la cerámica de la corona metal-cerámica por medios adhesivos micromecánicos y químicos de suficiente resistencia físico-mecánica. No obstante, estas indicaciones tienen sus limitaciones centradas en el espacio suficiente y no sobrecontorneado del diente.

Carillas de porcelana.

Carillas de porcelana.

Contraindicaciones. Entre las contraindicaciones encontramos situaciones clínicas como: parafunciones severas como el bruxismo no tratado o mordida borde a borde, fracturas importantes del diente que amerite una corona, diastemas superiores a 2 mm, decoloraciones severas donde no se puede enmascarar el color, casos en los que disponemos de opciones terapéuticas más conservadoras, como un blanqueamiento dental o tratamiento de ortodoncia.

Hábitos inadecuados tales como el mordisqueo de bolígrafos, la onicofagia, la sujeción de clavos y objetos con los dientes y cualquier otro que implique una actividad dentaria incorrecta contraindicará el empleo de carillas de porcelana como método restaurador, por el incremento del riesgo de fracturas. La higiene insuficiente provoca un acúmulo de placa bacteriana sobre la interfase diente/restauración cerámica conducirá a la tinción de la misma con la consiguiente alteración estética. Un índice de caries elevado, asociado o no a higiene insuficiente hace aparecer caries con mayor facilidad en la interfase cementante, elevando los riesgos de fracaso.

Comunicación con el paciente. Es necesario evaluar la personalidad y actitud del paciente junto con sus expectativas de resultados, como elemento necesario para el éxito del tratamiento. Un paciente cuyas expectativas sean poco realistas, o que presente una situación dentaria que no pueda ser suficientemente mejorada con carillas, será una contraindicación para este tipo de tratamiento. Es por eso que tras el diagnóstico es necesario explicar al paciente los objetivos de tratamiento y los resultados que se esperan.

Los tratamientos que afecten a la estética están influenciados por la percepción individual de la misma, lo que los convierte en fuente de riesgo de fracaso, ya que no siempre lo que le gusta al dentista es lo que le gusta al paciente. Hay que comunicarle la necesidad de tallado con eliminación irreversible de estructura dentaria y hacerle comprender los riesgos: posibles pulpitis y tratamiento de conductos, entre otros; el riesgo es remoto, pero existe y es el paciente el que debe asumirlo.

Las carillas han probado ser eficaces, predecibles y presentan pocos fracasos a largo plazo, siempre con indicaciones y técnica adecuada. Es importante crear dientes de proporciones correctas en armonía con encías, labios y cara del paciente, en determinadas situaciones clínicas es necesario lograr cierto grado de irregularidad para el logro del efecto estético.

Por esto que para lograr un efecto estético será necesario crear restauraciones personalizadas individualizadas para cada caso en particular para obtener un resultado imperceptible, bello y armónico. Esta técnica conservadora permite llevar a cabo tratamientos con escasa eliminación de sustancia dentaria, pone en manos del odontólogo una herramienta de tratamiento que va a aportar satisfacción, tanto al profesional dental como a sus pacientes.

 

Artículo escrito por Karla Marina

Doctor en Odontología. Especialista en rehabilitación bucal, propietaria de clínica dental especializada, donde desempeña la práctica privada, junto con un equipo de profesionales de las diferencias áreas de la odontología moderna. (Email: dra.karlamarina@gmail.com)

Comentarios