17/08/2022
Nacionales

Calle 13: el filósofo de los desposeídos




Ante Calle 13 hay que quitarse el sombrero. Este «poeta popular» sabe meterse en el bolsillo el sentimiento del pueblo que lucha por causas sociales que tienen de frente el stablishment. Su música es poesía escrita con sangre emanada del talento más genuino, ese que surge de manera natural a partir de luchas intelectuales enraizadas en el barrio.

René, cantante líder de Calle 13, fue la tercera propuesta de la primera noche del Festival Presidente, organizado por Cervecería Nacional Dominicana. Llegó antecedido de una expectativa que satisfizo al fanático más exigente. Todo a cuenta de un repertorio curado, añejado en el pensamiento de un joven comprometido con el arte que se talla en piedra milenaria.

Respaldado por una banda en su punto, Calle 13 abrió su show con «Fiesta de locos» y siguió despachando canciones pensadas para que la gente entre en razón y no abandone, tan facilmente, sus luchas desiguales. Vinieron después «El aguante», «Nadie como tú» (una especie de sinfonía romántica al mejor estilo de este intérprete), «Cumbia de los aburridos» y «Adentro», una canción que el artista aprecia gracias a su pesado sentido filosófico.

René se salta el protocolo de la farándula, los códigos imperantes en el show business que tipifica a los de su estirpe, es cosa para el resto. No para él. Este artista es un «filósofo» (guardando la distancia) como lo fuera en su momento Vico C. Las diferencias son latentes, pero nadie más del género se puede parar al lado de este inapelable compositor.

Su propuesta también incluyó los temas «Pal Norte», «Multi Viral» (canción que aprovechó para promocionar su nuevo álbum homónimo, ese «que está a la venta y pueden pagar lo que ustedes puedan y sino bájenlo gratis de internet). Así ha hecho patria René, quien ha producido piezas como «Vuelta al mundo», «La perla», «Tango», «Calma pueblo», «Latinoamérica», «Portarnos mal» y «Atrévete».

Eso es René, un atrevido, un ente latente en el pensamiento de los que no tienen voces. Es quien amplifica el mensaje de los desposeídos, de esos que suelen ser pisoteados por el sistema y que necesitan de artistas como él, comprometidos con las causas que causan ronchas. Su show no puede ser considerado como tal. Su concierto trasciende los límites del arte comercial. Para él, la música es el medio para inmortalizar la conciencia de quienes no tienen nada que perder y aspiran a ganarlo todo.

Artículo escrito por Máximo Jiménez

Periodista, crítico de cine. Ex presidente de la Asociación de Cronistas de Arte (2011-2013), autor del libro «La gran Aventura de la bachata urbana» (2018).

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