Cine

Cuidado Disney, por ahí viene Netflix

Netflix, que en el pasado dependía del exclusivo y limitado servicio de streaming o descarga de contenidos digitales, está cada vez más cerca de convertirse en un importante estudio cinematográfico, según la tradicional interpretación del término.

La conclusión se desprende no sólo del amplio rol que la empresa viene jugando en términos de la producción y distribución de series de televisión, películas y documentales, sino además de la reciente información aparecida en su propio website, que da cuenta del interés de la compañía por contratar un ejecutivo que maneje los productos relacionados a los shows televisivos y las películas que produzca o distribuya la entidad.

En otras palabras, Netflix quien ha cosechado un notable éxito tanto en el plano artístico, como en el económico con las series de televisión ‘House of Cards’ y ‘Orange is the New Black’, está interesada ahora en mercadear y vender libros, tazas, juguetes, ‘comics’, productos coleccionables, soundtracks y ropa alusiva a dichas series o películas.

De acuerdo con la ponderación ofrecida por la compañía como parte de su explicación sobre la nueva estrategia, la empresa asegura que “estamos buscando crear productos de consumo y acuerdos de promoción conjunta porque creemos que eso va a general más interés en nuestras series, y de este modo, la parafernalia alusiva a nuestra cartera de títulos va a incrementar la vigencia de los mismos, contribuyendo así a que tengan un mayor y prolongado impacto cultural”.

Esta incursión de Netflix en el mercado de productos de consumo y mercancía en general, es el más reciente ejemplo de cómo ha evolucionado una empresa que pasó de rentar y programar los productos y servicios creados por otras compañías, a constituirse en una industria del entretenimiento que produce, es propietaria y administra los derechos intelectuales de sus propias series, personajes y productos.

Los casos más notorios, tal vez, de esta situación lo representan precisamente las series “House of Cards” y “Orange is the New Black”, las cuales fueron producidas por otros estudios, mientras que “Stranger Things”, otro de los éxitos recientes de la compañía fue hecha en los propios estudios de Netflix en California.

Así que, aunque esto es sólo el comienzo, y Netflix no puede por ahora ni siquiera compararse con un gigante del negocio del ‘merchandising’ como Disney, no está de más poner ojo avizor a lo que pasa a tu alrededor. El futuro es siempre incierto.